Porque lo escrito no sólo está en el papel

Fb.
Image Alt

Palabra Digital

Nord Stream 2 in german waters

Nord Stream 2: Conflicto en materia energética

Nord Stream 2 es un gasoducto ruso que abastecerá gas natural a consumidores europeos, quienes han visto una significativa reducción en su producción. Ya no se trata únicamente de proveer y consumir de otra nación, ahora el tema es el proceso geopolítico que se generará. El embajador de Ucrania para los Estados Unidos, Volodymyr Yelchenko, nos habla sobre desarrollo económico en su país.

Por: Emiliano Fernández

Fuentes energéticas, movimiento político

Los combustibles fósiles son materiales biológicos que se encuentran en el subsuelo terrestre y son usados como fuente de energía para diversas actividades económicas, primordialmente. Entre estos tenemos el carbón, petróleo, petróleo de esquisto, arenas de alquitrán o arenas bituminosas, y el gas natural. Éstas fuentes energéticas son el resultado de un proceso geológico de miles de millones de años.

La Revolución Industrial trajo profundas transformaciones económicas, sociales, tecnológicas, e inclusive culturales. Durante este periodo, desarrollado entre 1970 y 1840, se marcó un antes y un después en la historia de la humanidad, ya que su impacto abarcó todos los ámbitos de la sociedad. Los resultados más visibles se vieron en el transporte y la mejora de la productividad.

Durante el el siglo XX el petróleo y el gas natural fungieron como moneda de cambio estratégico para establecer relaciones políticas. Por ejemplo, durante la Guerra Fría se tenía la percepción de que la invasión soviética de Afganistán podría ser el inicio del control de los recursos energéticos (petróleo) en el Golfo, por lo que los estadounidenses junto con los saudís apoyaron a los muyahidines afganos para frenar esta posibilidad.

Ahora, Gazoprom, proveedor de gas natural a Europa através del proyecto Nord Stream 2, canal cuyo potencial presenta una crisis geopolítica.

Nord Stream 2

Nord Stream 2 Vía: https://www.gazprom.com/projects/nord-stream2/

Es así que las fuentes energéticas permean la geopolítica, no importa el año en el que se sitúe, siempre servirán de base para crear alianzas. Hoy día el impacto de la producción energética sobre los intereses internacionales es más fuerte que nunca. Sin embargo, la complejidad que trae consigo ha formado alianzas más intrincadas.

Relaciones complejas que se agravan

Estados Unidos y Rusia tienen historia de conflicto desde la Guerra Fría, que si bien no fue un tema bélico por sí mismo, sí generó tensiones alrededor del mundo. En esta ocasión la materia energética entorpece aún más la relación tortuosa que ambas naciones han manteniendo. La intervención en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, expulsión de diplomáticos extranjeros por ambas naciones, restricciones comerciales, intercambios de agresiones verbales.

Ambos países se caracterizan por un intervencionismo desmesurado —con la intención de mantener control. Desde aplicar sanciones económicas donde no tienen injerencia directa —con el único fin de proteger sus intereses — hasta la incitación a la guerra.

A pesar de su larga y enmarañada relación hubo dos momentos en los que existió cooperación. El primero fue después del atentado a las Torres Gemelas, en el que Rusia asistió a los Estados Unidos en la primera fase de la guerra con Afganistán, proveyendo información de su previa invasión en el país del Medio Oriente. El segundo fue durante la presidencia de Barack Obama (2009-2017), en el que junto con Dmitry Medvedev (2008-2012), expresidente ruso, cooperaron en control de armamento, y los conflictos en Afganistán e Irán.

Pero con la llegada de Vladimir Putin (2012-a la fecha) la relación dio un giro al sur y se reestableció la postura defensiva de ambas naciones. En 2013 Moscú dio asilo a Edward Snowden, el contratista que trabajaba para la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) que robó millones de documentos clasificados que comprobaban que el país de las franjas y las estrellas espiaba a sus ciudadanos.

Nord Stream 2 presenta nuevo reto para está enredada relación bilateral, ya que los rusos quieren proveer gas natural a Europa, mientras que Estados Unidos amenaza con sanciones a quienes provean servicios al proyecto.

Ni 7 000 km evitan intromisión

Henry A Kissinger, científico político estadounidense que fungió como Asesor de Asuntos de Seguridad Nacional y como Secretario de Estado durante los períodos de Richard Nixon (1969-1974) y Gerald Ford (1974-1977). Kissinger escribió en el prefacio de su libro publicado en 1965 para el Consejo de Relaciones Exteriores, “La Asociación en Problemas. Una reevaluación de la Alianza Atlántica”, que:

«en años recientes, el tema de la relación atlántica ha producido fuertes pasiones»

50 años han transcurrido desde esta declaración, sin embargo, la vehemencia en el vínculo trasatlántico sigue siendo vigente.

La distancia entre Washington y Moscú no es lo suficientemente grande para evitar la intromisión norteamericana en el tema del gasoducto Nord Stream 2. En octubre del 2020 el Departamento de Estado amplió las sanciones aplicables bajo la Ley para la Protección Energética de Europa (PEESA, por sus siglas en inglés). Ahora tienen la oportunidad de sancionar a cualquier entidad que intervenga en el desarrollo del proyecto del gasoducto ruso. Antes únicamente era a aquellos que participasen directamente en la construcción.

Alternativa energética, la nuclear

Palabra Digital tuvo la oportunidad de estar presente durante el webinar, organizado por el Consejo Empresarial de Estados Unidos-Ucrania (USUBC, por sus siglas en inglés), “Avanzando las relaciones EE.UU.-Ucrania. Un diálogo sobre temas clave de negocios, economía, sociedad civil y democracia”, llevado a cabo el pasado 25 de marzo. Estuvieron presente el embajador de Ucrania para los Estados Unidos, Volodymyr Yelchenko, el presidente del USUBC, Morgan Williams, entre otros altos mandos relacionados en la dirección euroasiática del Estado norteamericano.

Durante poco más de una hora los participantes hablaron de Covid y las vacunas para inocular a los ciudadanos ucranianos, materia energética y como 60% de Ucrania es abastecido por energía nuclear, y legislaciones que hacen falta para mejorar la cooperación bilateral. El embajador Yelchenko describió el desempeño económico de su país y como el apoyo de la nación americana ha sido fundamental.

Por otra parte, Jeanne T. Lopatto, vicepresidenta de Westinghouse Electric Company, empresa que ha estado presente en Ucrania desde 1992 capacitando a trabajadores ucranianos en materia nuclear, tuvo una participación fundamental en la videoconferencia. En los ’90 el Departamento de Energía norteamericano patrocinó un programa para introducir tecnología combustible nuclear en el país del embajador Yelchenko.

Históricamente Ucrania ha basado su sistema energético en el gas natural. Lopatto dice que «ahora sirve[n] como proveedor alternativo de combustible nuclear para Ucrania, mientras que anteriormente su única opción era comprar el combustible a Rusia».

Así mismo afirmó que Ucrania es único, en el sentido que «la mayoría de su electricidad es generada por plantas nucleares»

Ésta es una fuente de energía conocida como “limpia”, ya que no se contamina con carbono como con los combustibles fósiles.

Westinghouse microreactor eVinci Vía: https://www.westinghousenuclear.com/new-plants/evinci-micro-reactor

Energía que mueve la política, o viceversa

Durante el webinar el embajador dijo «claro que no puedo estar en desacuerdo con mi presidente (Volodomyr Zelensky)», ante una invitación por parte del presidente del USUBC. Williams le pidió que hablase sobre el nuevo acuerdo entre el gobierno e inversores internacionales por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores para el desarrollo económico, Yelchenko replicó que «no todo se puede realizar por diplomáticos ucranianos»

Afirmó que se necesitan dos factores para complementar el desempeño de las embajadas en las esferas económicas y de inversión: «ambas se basan en el dominio doméstico de Ucrania». Reformas legislativas y judiciales que permitan procesos más ágiles y menos burocráticos en las cortes que tratan disputas económicas. Así mismo considera importante enseñar a empresarios ucranianos el «como se realizan los negocios en Estados Unidos […] y en el mundo occidental». Porque se tiene la idea de que se trata de «vender y comprar». Pero la realidad es más complicada, debido a que en la Unión Europea tienen «más o menos la idea», solo por el hecho de que están dentro de un acuerdo de asociación y libre comercio.

+1200 km de discordia

La Punta del Iceberg

Se terminó la era Trump, aquella que planteó durante su inaguración:

«la protección conducirá a una gran prosperidad y fortaleza»

Más esto no significa que ha finalizado la idea de que Estados Unidos es el país más poderoso del mundo. Esto conlleva a seguir aplicando políticas intromisivas en diversas materias. Tan solo a mediados de abril de este año, el presidente Joe Biden anunció que las tropas norteamericanas se retiran de Afganistán. Si bien parece ser una contradicción el retiro de elementos militares y la materia de intromisión no lo es porque genera la pregunta: ¿las tropas regresarán a casa?

La atención se mantiene en que los estadounidenses seguirán desempeñando la función de reguladores de todo lo que les sea posible, así como continuarán marcando la línea que se ha de seguir. Éste puesto es autoadjudicado.

Quién se atreverá a desafiarles sin que sea condenado por la comunidad internacional. Tal vez los rusos que se apostan en Crimea sea una firme postura.

El proteccionismo como lo conocemos está cambiando, ahora funciona cuidando de las relaciones exteriores más que cuidar las propias dentro de una nación. La geopolítica y las relaciones intercontinentales son parte esencial para el desarrollo económico. Ahora se pueden bloquear los ingresos de un país a través de sanciones que les impidan comercializar. Este tipo de condenas se basan en penalizar a aquel país que haga negocios con algún determinado, y así aislar una economía.

En noviembre del 2020 la firma calificadora noruega DNV GL suspendió labores en el gasoducto Nord Stream 2 por miedo a ser sancionada por los Estados Unidos. Una sanción conllevaría a que de haber continuado con la construcción pudieron haber perdido otros tantos contratos.

 

Post a Comment

You don't have permission to register