Ser el “jefe de jefes”
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Por: José Luis Galván |
Contar historias es lo que hacen las canciones; narrar el acontecer de una sociedad ha sido la labor de cantautores como Chava Flores, describiendo el folclor mexicano, o como el rockero Rock-drigo Gonzáles relatando aventuras en el metro.
El “narrar” historias de la realidad mexicana no es nada nuevo, pues desde la época de la revolución mexicana el “corrido” ya hacía de las suyas, y es que el corrido no murió, simplemente cambió de tema, cambió a los héroes revolucionares por los narcotraficantes contemporáneos.
Grupos como Los Tigres del Norte, Los Invasores de Nuevo León, Los Huracanes del Norte, Grupo Exterminador y Ramón Ayala han dedicado canciones a este mundo del narco mexicano, describiendo a sus protagonistas como héroes a la “Robin Hood”: ayudan a sus amigos, protegen a los suyos; son benefactores del pueblo que matan pero solo a los que son del bando enemigo.
El Gobierno ha tratado de censurar estas canciones, pero realmente no logrará nada, ya que los “narco-corridos” existen porque son parte del acontecer diario, y el suprimirlos simplemente les quitará algo de publicidad. Y es que existe ese sentimiento entre los mexicanos de querer ser el “jefe de jefes” para andar en camionetas del año, traer cuernos de chivo y que la “vieja” que traigas esté más “buena” que “la Ninel Conde”.
Aunque los “narco-corridos” estén llenos de clichés y que musicalmente hablando no ofrezca nada nuevo, la industria alrededor de ellos crea ganancia, así que seguiremos escuchando las historias de los narcos por mucho tiempo, una prueba quizá, del poder del narco.
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