Las fronteras del narcotráfico en México
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Por: Juan Pablo Reyes |
De acuerdo con un informe de la Procuraduría General de la República (PGR), grandes cárteles de la droga dominan diversos lugares del territorio nacional y no únicamente quedan satisfechos al tener el control del cultivo, fabricación y distribución de drogas sino que también buscan mantener el poder al maniobrar en el campo de la extorsión, el secuestro, tráfico de armas, trata de personas y la producción y venta de productos apócrifos.
Según un estudio presentado por el Senado de la República, en lo que va del sexenio del Presidente Felipe Calderón, se han registrado aproximadamente 17 mil ejecuciones de las cuales la mayoría se realizaron contra personas que se dedicaban al narcomenudeo.
Radiografía territorial
La Procuraduría de la República asegura que son ocho las bandas de narcotraficantes más poderosas que dominan nuestro país y son: el Cártel de Tijuana de los hermanos Arellano Félix, el Cártel de Colima de los hermanos Amezcua Contreras; el Cártel de Juárez, herencia de Amado Carrillo Fuentes.
Además del Cártel Sinaloa, de Joaquín El Chapo Guzmán y Héctor Luis Palma Salazar, El Güero Palma; el grupo de Osiel Cárdenas denominado Cártel del Golfo, el grupo de Pedro Díaz Parada “El Cacique Oaxaqueño”, el “Cártel del Milenio” de los Valencia y Los Zetas, de las más recientes organizaciones delictivas integradas por el Cártel del Golfo.
Así pues, para la PGR el Cártel de Tijuana, liderado por Francisco Javier “El Tigrillo” Arellano Félix, es “uno de los grupos más violentos”, y tiene su zona de influencia y operación en Tijuana, Mexicali, Tecate, Ensenada y El Valle.
En colaboración con Francisco Cázares Beltrán y miembros de la familia Zatarín mantienen grupos operativos en los municipios de Mazatlán, Culiacán y la Noria, en Sinaloa.
Respecto al Cártel de Colima, de los hermanos Amezcua Contreras, conocidos como los “Reyes del éxtasis”, la PGR detalla en su análisis que este grupo mantiene su área de influencia en siete estados: Baja California, Nuevo León, Aguascalientes, Jalisco, Colima, Michoacán y Distrito Federal.
Sus principales centros de operación están en Colima, Tijuana, Guadalajara y Apatzingán. Esta célula ha adoptado formas para obtener componentes para elaborar drogas como efedrina, seudoefedrina y fenilpropanolamina, con la adquisición de antigripales, cuya venta no es controlada.
Sobre la “Herencia de Amado Carrillo Fuentes”, el Cártel de Juárez, la institución lo cataloga como “uno de los cárteles más poderosos del país, esta dedicado al trasiego de cocaína y mariguana, pero permite el paso de heroína por su territorio a cambio de cuotas de estupefaciente”. Esta organización mantiene su área de influencia en 21 estados: Chihuahua, Sonora, Coahuila, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Nuevo León, Tamaulipas. Así como en Jalisco, Michoacán, Querétaro, Morelos, Distrito Federal, Puebla, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Sus principales centros de operación se ubican en Ciudad Juárez, Ojinaga y Chihuahua, Culiacán, Monterrey, Distrito Federal, Cuernavaca, Guadalajara y Cancún.
Sobre el Cártel de Sinaloa, de El Chapo Guzmán y El Güero Palma, la PGR hace notar que Joaquín Guzmán Loera es “uno de los más importantes líderes del narcotráfico en México” y mantiene su área de influencia en 17 estados de la República: Baja California, Sonora, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Nayarit, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Colima, Guanajuato, México, Morelos, Distrito Federal, Guerrero, Chiapas y Quintana Roo. Sus principales centros de operación: se ubican en Tepic, Nayarit, Distrito Federal; así como Cuatlitlán y Toluca.
Al “El Chapo” se le atribuye su participación en la balacera de la discoteca “Christine”, el homicidio del Cardenal Posadas Ocampo, la ejecución de Rodolfo Carrillo Fuentes y la primera fuga de un penal de máxima seguridad: el de Puente Grande.
Sobre el grupo de Pedro Díaz Parada “El Cacique Oaxaqueño”, se señala que este cártel fue conformado en los años 70 y cuenta con una organización que le permite ser en la actualidad “el mayor productor y traficante de marihuana en la zona del Istmo de Oaxaca, sin dejar de lado el tráfico de cocaína, el cual le produce grandes ganancias”. Su área de influencia se ubica en siete estados: Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Distrito Federal, Veracruz, Oaxaca y Chiapas; sus principales centros de operación se ubican en Santa María Zoquitlán, Oaxaca y Arriaga, Chiapas.
Acerca del “Cártel del Milenio”, de los Valencia Valencia, la PGR apunta que hasta hace poco era considerado como una banda menor y que hoy su área de influencia radica en Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Colima, Michoacán y Distrito Federal. Su principal centro de operación es Guadalajara.
En cuanto a “Los Zetas” es un grupo integrado en el Cártel del Golfo, organización delictiva mexicana, cuyo principal negocio es el narcotráfico. Se formó a partir de un grupo de militares que desertaron del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales (GANFE) y de la Brigada de Fusileros Paracadisitas (BFP) del Ejército Mexicano, fundados en 1994 con motivo del levantamiento zapatista de Chiapas y único grupo antiguo de elite que fueron entrenados por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos. Por tanto, recibieron entrenamiento de elite que incluyó manejo de armas sofisticadas y trabajo de contrainsurgencia. De acuerdo con la Procuraduría General de la República, al menos 40 ex integrantes de los Gafes se han integrado a las filas de los Zetas. Además, están integrados un indeterminado número de antiguos soldados de las fuerzas especiales de Guatemala. Su área de influencia originaria era Tamaulipas pero más tarde extendieron su actividad a Nuevo León y Coahuila. También se han reportado movimientos en Guanajuato, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Zacatecas y Sonora.

Vía: New York Times. (Mapa interactivo en el sitio del NY Times)
Los dos grandes bloques
Según un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) las ocho agrupaciones del crimen organizado con mayor importancia en México están divididos en dos bloques y cada uno pretende ganar plazas mediante el temor que infunden en la sociedad.
El cártel de Sinaloa, la Familia Michoacana, el cártel del Milenio y un desprendimiento del de Tijuana conforman un grupo mientras que la organización de los Beltrán Leyva, el cártel de Juárez, el de Tijuana y los Zetas son elementos del otro.
Por su parte la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) por sus siglas en inglés, agregó que el cártel del Golfo se había asociado por conveniencia con el de Sinaloa.
En la Ciudad de México existe la presencia del cártel de Juárez, de los Beltrán Leyva, el de Tijuana y el de Sinaloa.
El Estado contra el Narco
México combate al narcotráfico por las siguientes razones principales:
- Defender la seguridad nacional. El crimen organizado y sus consecuencias constituyen una seria amenaza a las instituciones mexicanas y al desarrollo del estado de derecho en México.
- Proteger y promover la salud de los mexicanos. Los países no pueden clasificarse más solo como productores, distribuidores o consumidores. Así como países de consumo se han convertido en productores, los países de producción y tránsito han visto incrementar su consumo de drogas ilícitas.
- Prevenir la violencia social. El narcotráfico y la delincuencia organizada generan altos índices de violencia, representados en la delincuencia común con amplias repercusiones en la salud, cultura y relaciones familiares de los mexicanos.
- Evitar la corrupción de las estructuras institucionales. El narcotráfico y el crimen organizado cuentan con una gran capacidad corruptora que afecta a todas las instituciones sociales y que mina el estado de derecho. En este sentido es necesario impedir la descomposición institucional que facilita la penetración de organizaciones criminales en los ámbitos de decisión en seguridad pública, procuración y administración de justicia.
- Fortalecer la cooperación internacional. La lucha contra el crimen transnacional, que incluye al narcotráfico, sólo puede ser combatido eficientemente mediante la cooperación internacional. Ningún Estado puede vencer este fenómeno delictivo de manera aislada. En consecuencia, es imperativo que entre las naciones impere la confianza y colaboración con pleno respeto a la soberanía y legislación nacionales.
México confronta el problema del narcotráfico desde dos perspectivas:
- En el frente nacional: controlando y erradicando la producción de drogas ilícitas, así como reduciendo su consumo.
- En el frente internacional: mediante esfuerzos de cooperación para la eliminación e intercepción de drogas ilícitas producidas en otras partes y que llegan a transitar por territorio nacional con destino a su mercado de consumo.
Reforma del marco jurídico mexicano
Debido a que un marco jurídico moderno asegura mejores y más efectivas acciones de procuración de justicia, México ha modificado su legislación para estar en condiciones de responder adecuadamente a las tendencias del narcotráfico. En este sentido, el 29 de marzo de 2004 se presentó la iniciativa de Reforma al Sistema de Seguridad Pública y Justicia Penal que propone una Fiscalía Federal con autonomía constitucional y busca un modelo que garantice la presunción de inocencia, juicios rápidos y equilibrados, orales, transparentes y públicos. Se trata de un esfuerzo de gran envergadura que implica la reforma de varios artículos constitucionales, la expedición de seis leyes nuevas y la reforma de otras ocho leyes.
Cooperación bilateral
México y EUA cuentan con un amplio esquema de cooperación bilateral. Este marco de cooperación abarca:
Actualmente, el 24 de marzo del 2009, el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, anunció un reforzamiento de su frontera con México para contener la expansión de la violencia de los cárteles a su territorio y luego de que México lograra capturar a tres presuntos capos de la droga. Un día después, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de visita en México, aseguró que Estados Unidos comparte la responsabilidad con nuestro gobierno para enfrentar a los cárteles de las drogas que han incrementado su nivel de violencia.
Con datos de Wikipedia, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Procuraduría General de la República |